El punto de partida fue el lanzamiento de la película 'Jurassic World: Fallen Kingdom', donde Howard asumió un rol de liderazgo en la producción. La película representaba un hito en la franquicia, y su participación abrió la puerta a una reflexión sobre la gestión creativa en proyectos de alto presupuesto y la evolución del personaje principal. Este contexto exigía una visión estratégica que equilibrara la narrativa con las expectativas del público internacional.
Durante la fase de postproducción, la directora colaboró con el equipo de efectos visuales para garantizar la autenticidad del dinosaurio y la coherencia del tono dramático. Sus decisiones sobre el uso de CGI y la gestión de tiempo de rodaje se convirtieron en referencia para estudios de efectos posteriores. El resultado fue una película que, además de éxito comercial, mostró un enfoque innovador en la narración visual.